Comenzamos el último bloque que se llama “creación literaria”. Lo primero que tenemos que saber es qué son las creaciones literarias. Es aquello que puede hacer cualquier persona con los diferentes géneros literarios. Escribir es maravilloso pues te permite plasmar tus ideas, tus sentimientos, cada cosa que pasa por tu corazón y tu mente y no eres capaz de decir.
Las actividades de creación literaria pueden ayudar mucho a los alumnos a desarrollar su propio pensamiento crítico, a fomentar su autoestima, su capacidad de realizar, de crear, de ser únicos, de expresarse.
En “Gramática de Fantasía”, Rodari apuesta por una escuela y un ambiente familiar que incite al niño a crear y no sólo a obedecer y recibir conocimiento de forma pasiva. Propone muchos juegos para estimular esta creatividad (desde su propia experiencia en las aulas). Estos se basan en el lenguaje, pero Rodari está convencido de que la creatividad así entrenada podrá ser útil en más campos.
Encontramos una serie de métodos y técnicas muy útiles para la estimulación de la imaginación. El “binomio fantástico” consiste en enfrentar dos palabras (sustantivos) extrañas entre sí, de esta manera se necesita el uso de la fantasía para ponerlas en relación (cuanto más lejanas sean una de la otro, mejor). Con esta misma finalidad tenemos más métodos “la hipótesis fantástica” (con un verbo y un sustantiva, ¿qué pasaría si verbo sustantivo?), “el error creativo” (se aprovechan los errores ortográficos para crear nuevas historias) o “el elemento extraño” (lista de palabras para que creen una historia con ellas, tiene que haber un binomio fantástico).
Rodari critica la escuela tradicional ya que no se valora apenas la imaginación, queda en un lugar secundario. Propone, básicamente, una educación basada en la creatividad.
Después de saber todo lo que Rodari nos enseña en “Gramática de Fantasía”, debemos profundizar sobre la creación literaria en sus tres géneros (prosa, verso y drama).
Prosa: es la forma más natural de escribir. Se puede contar un hecho de varias maneras diferentes. Cuando se escribe en prosa se ocupa todas las líneas y es la estructura o forma que toma naturalmente el lenguaje para expresar conceptos.
Si queremos llevar a cabo una buena creación literaria en prosa, es importante tener en cuenta algunos consejos como leer en voz alta lo que has escrito, mejorar la ortografía, evitar oraciones muy complejas o largas, evitar el exceso de puntuación, familiarizarse con sinónimos y antónimos…
Verso: se define como la forma de expresión más utilizada en el género lírico, estando sujeta a normas de cadencia y, en ocasiones, de medida. Pero el ritmo y la medida sólo es un recurso más, por lo que no tienen que aparecer en las creaciones que hagan nuestros alumnos, pues no es imprescindible.
Las creaciones en verso no se pueden forzar, tienen que salir solas. Y es que, si queremos crear en verso y nuestros alumnos (o nosotros mismos) no están inspirados y les forzamos posiblemente se frustren, cosa que no es buena para ellos.
Drama: se crea para ser representado. Y esto es una de las características que la diferencian del resto, la puesta en escena.
Hay dos aspectos que siempre aparecen en este género: los elementos espaciales y los elementos temporales. Los primeros se consideran el espacio en el que se va a representar la obra, en escenario en el que ocurre la acción. Los segundos son el tiempo que dura la representación, ya sea el tiempo verdadero o el tiempo de ficción que sucede dentro de la obra.
Los personajes de la obra son los que desarrollan la acción, ésta sucede gracias a un conflicto que se plantea dentro de la trama. Suele ser una sucesión de acontecimientos que les ocurre a los personajes.
Bibliografía:
Apuntes de clase
Blogs de otros compañeros
1 comentarios:
Bien. Muy superficial. Estaría bien que lo ampliaras un poco y que añadieras los talleres de prosa y verso de LUVIT además de algunos de los ejemplos que hicimos en clase.
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