En este nuevo bloque vamos a hacer un breve repaso a través de la historia de la literatura. Y ¿cómo? ¡Pues a partir de la ley del péndulo! Viajaremos de los movimientos platónicos a los aristotélicos como si de un péndulo se tratase.
Comenzamos por la Edad Media:
En estos siglos (sobre todo a partir del s. X y XI) se inicia la escritura en castellano ya que anteriormente a estos siglos se escribía en latín. Y los dos movimientos que destacamos en esta época son el feudalismo y el teocentrismo.
El feudalismo es un sistema de organización política, económica y social, basado en relaciones de dependencia entre los señores feudales y el rey, los caballeros y los señores feudales y los campesinos y los siervos. Es decir, que la nobleza se encontraba en la cúspide y los vasallos debían servir al señor para obtener a cambio protección.
Los juglares eran personas que por dinero cantaban, bailaban, recitaban poemas…ante el pueblo. Estos poemas se llamaban Cantares de Gesta y un ejemplo muy conocido es el Cantar del Mio Cid que es la obra más antigua que se conserva. Esta obra se puede trabajar perfectamente con nuestros futuros alumnos de Primaria ya que con ella podemos, por ejemplo, explicar las costumbres que existían en esta, las características de la sociedad…
El teocentrismo es una corriente de pensamiento típica de esta época en la que Dios era el centro de todo. Muchas de las obras eran anónimas porque se pensaba que los textos eran escritos por la gracia de Dios y no era correcto firmar la obra.
El Mester de Clerecía eran las obras que componían los clérigos y las personas cultas. En cuanto al teatro los temas era tanto religiosos como profanos y las obras eran representadas por los juglares.
En esta época nos encontramos también a autores como Gonzalo de Berceo, el Arcipreste de Hita o Jorge Manrique con su obra más conocida “las coplas a la muerte de su padre”.
Ahora nos vamos hasta el Renacimiento, veamos:
Comienza en el siglo XVI, aquí en centro de todo deja de ser Dios y posa a ser el hombre. Podemos destacar dos grandes movimientos que influirán en la literatura de la época: el Humanismo y el Antropocentrismo.
El humanismo resalta los valores humanos y busca un acercamiento a lo espiritual volviendo a lo clásico y en el antropocentrismo está el hombre como el centro del mundo.
Podemos destacar dos autores con los que podríamos trabajar perfectamente con los alumnos de Primaria: a Garcilaso de la Vega con sus obras líricas como, por ejemplo, “Oda a la flor de Gnido” y a Santa Teresa de Jesús como en “Camino de Perfección” utilizando un vocabulario mucho más sencillo y campechano. Sin embargo, no me parece apropiado trabajar con nuestros alumnos al autor San Juan de la Cruz, ya que a pesar de que es un autor muy conocido no utiliza una temática y un vocabulario adecuado para la edad.
Por último, y no por ello menos importante, nos encontramos en esta época “El lazarillo de Tormes” y “el ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”. El primero es una obra picaresca que refleja la sociedad del momento. El segundo nos cuenta las alocadas aventuras de Don Quijote siempre acompañadas de su fiel amigo Sancho Panza. Son dos obras muy buenas para trabajar en Primaria y podemos encontrar multitud de recursos en bibliotecas y webs.
Damos un salto y nos encontramos en el Barroco:
Éste se desarrolla en el siglo XVII y coincide con el periodo literario conocido como el Siglo de Oro. España tiene una visión pesimista del mundo totalmente opuesta a la de la etapa anterior.
Es una época de contrastes en la que se puede destacar dos tendencias: el conceptismo y el culteranismo. El conceptismo es la comprensión del pensamiento en mínimos términos conceptuales a través de contrastes y su máximo representante es Francisco de Quevedo. El culteranismo deleita con su magnífico ejercicio intelectual ante un enigma y su máximo precursor fue Luis de Góngora.
Podemos destacar a Lope de Vega con “Fuenteovejuna” o a Calderón de la Barca con “El alcalde de Zalamea” para trabajar con Primaria temas como las injusticias, la defensa de los derechos…
Góngora y Quevedo también nos sirven para trabajar con nuestros alumnos pero habría que escoger bien los fragmentos puesto que hay partes complicadas para su edad.
Y ya nos encontramos en el Neoclasicismo, vamos a ver:
Esta etapa surge en el siglo XVIII y es el Siglo de las Luces, el Siglo de la Razón, el siglo de la Ilustración. La literatura tiene un carácter didáctico y moralizador y se ofrece al lector enseñanzas a través de las moralejas.
Podemos hablar de dos movimientos: el Racionalismo y el Academicismo. El primero se basa en el seguimiento estricto del orden y las normas. El segundo supuso que se crearan academias, museos, instituciones como la “RAE” y se imponen reglas a las que deben adaptarse todas las obras.
Encontramos autores fabulistas como Tomas de Iriarte o Félix María Samaniego. En prosa tenemos a Jerónimo Feijoo con “Cartas Eruditas” o José Cadalso con “Cartas Marruecas”. En el teatro, Leandro Fernández de Moratín con “El sí de las niñas” nos muestra el abuso de autoridad al que estaban sometidas las mujeres. Podemos trabajar con los alumnos de Primaria para reflexionar sobre las diferencias entre hombres y mujeres, por ejemplo.
Llegamos al Romanticismo:
Esta época comienza en el siglo XIX. El Romanticismo se puede definir como un movimiento contra el Neoclasicismo, que da preferencia a los sentimientos. Los autores se olvidan de los fines didácticos y hablan sobre amor, poder, autoridad… La libertad y el egocentrismo son las características más predominantes de la época.
“Álvaro o la fuerza del sino” de Ángel de Saavedra es una de las obras más importantes del momento y es una de las obras con las que tiene lugar el triunfo del Romanticismo en España.
En cuanto a la poesía debemos destacar poetas tan importantes como Gustavo Adolfo Bécquer con una de sus obras “Rimas y Leyendas” o José de Espronceda con “La Canción del Pirata”.
Podemos trabajar estos autores con sus diferentes obras con los alumnos de Primaria perfectamente. Podemos descubrir estupendos poetas ocultos dentro de esos niños. Pero hay que tener en cuenta que la motivación que les demos es la clave.
Ahora nos vamos hasta el Realismo:
Comienza en el siglo XIX. Fue un corriente artística que se propuso representar la realidad con el máximo grado de credibilidad. Supuso una ruptura con el Romanticismo tanto en los aspectos ideológicos como en los formales.
Los temas que más se usan en esta época son aquellos en los que existen conflictos entre el individuo y la sociedad, es decir, existe una oposición entre la sociedad y la naturaleza, que aparece exaltada. El individuo se enfrenta a una colectividad pero es derrotado por el mundo que le rodea.
El principal representante del Realismo es Benito Pérez Galdós. También podemos destacar otros autores como Leopoldo Alas Clarín, José Mª de Pereda y Juan Valera.
En el Realismo, podemos encontrar obras y autores con los que fácilmente podríamos trabajar en un aula de Primaria. Entre ellos, podemos destacar obras tan conocidas como “Fortunata y Jacinta” de Benito Pérez Galdós (nombrado anteriormente), o “La Regenta” de Leopoldo Alas Clarín.
Y ya nos encontramos en las Vanguardias:
Las Vanguardias son los movimientos artísticos que se desarrollaron a principios del siglo XX con voluntad de rebeldía frente a la concepción del arte basado en la imitación de la realidad. Es la época de los “-ismos”: Modernismo, Cubismo, Dadaísmo…
Se produce algo parecido a una vuelta al Romanticismo. Se habla de una estética que tiene que ver con lo sensorial, existe la evasión de la realidad cotidiana… Los temas que predominan son el amor, los sentimientos, mundos imaginarios…
Con nuestros alumnos de Primaria podremos trabajar poemas como “Sonatina” o “Cuentos para Margarita” de Rubén Darío ya que son sencillitos y con un vocabulario adecuado. También encontramos la obra de Juan Ramón Jiménez “Platero y yo” que se pueden llevar a cabo distintas actividad para trabajarlo.
Y de un salto nos vamos a la Generación del 98:
El siglo XIX termina con una grave crisis: el final del imperio colonial español. En 1895 se produce el levantamiento de Cuba y en 1896 el de Filipinas, últimas colonias.
España, aunque reacciona ante las revueltas, sufre una derrota total y en 1898 se ve obligada a firmar el Tratado de París por el que Cuba consigue la independencia, mientras que Filipinas y Puerto Rico quedan bajo el control de Estados Unidos.
Este acontecimiento provocó en España una ola de indignación y protesta que se manifestó en literatura a través de los escritores de la Generación del 98. Lo vemos porque se rebelan y protestan ante el atraso, exaltan los valores nacionales y patrióticos y tienen un afán reformador que hace que adopten un determinado estilo literario para exponer sus ideas.
Podemos trabajar en el aula algún poema de Antonio Machado, la obra “Castilla” de José Martínez Ruíz Azorín, sabiendo elegirlos, será un éxito.
Hablemos de la Generación del 27:
Es conocida como la Edad de Plata de la literatura españoles. Los autores intentaban encontrar la belleza. El acontecimiento que los unió y les dio el nombre fue el homenaje que el grupo hizo a Luis de Góngora en el año 1927 en Sevilla, al conmemorarse el tercer centenario de su muerte. Hay que destacar la influencia ejercida por Juan Ramón Jiménez.
Los principales representantes del grupo son Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Miguel Hernández y Luis Cernuda.
Éstos tienden al egocentrismo. La mayoría de éstos sienten la necesidad de encontrar un lenguaje poético que exprese mejor los temas que tratan, como el amor, el universo, el destino, la muerte y la libertad del individuo.
Podemos hacer que nuestros alumnos de Primaria reflexionen sobre qué les parece que el autor nos quería transmitir. Esto da mucho juego para trabajar esta Generación.
Y ya estamos en la Postguerra:
Tras la Guerra Civil Española, España se encuentra en una situación censurada, con un retroceso económico y social.
El tema de las obras es la propia sociedad española: la dureza de la vida en el campo, las dificultades de la transformación de los campesinos en trabajadores industriales; la explotación del proletariado y la banalidad de la vida burguesa.
Entre sus representantes podemos destacar a Camilo José Cela y Miguel Delibes. El primero con obras como “La familia Pascual Duarte” o “La Colmena”. El segundo con obras como “Cinco horas con Mario”.
Creo que, en general, estas obras no son adecuadas para los alumnos de Primaria aunque se podría hacer alguna adaptación para trabajarlos.
Y acabamos con los Años 70:
Aquí, desaparece la censura, publicándose así muchas de las novelas que en la etapa anterior estaban guardadas bajo llave.
Debemos destacar como característico de esta época, la individualidad de la que contaban los autores, ya que ahora, si que podían elegir libremente sus temas, sus contenidos, sus formas de escribir... Podían escribir sin ningún miedo sobre su particular visión del mundo.
Al contar con esa gran libertad, y siendo ya los tiempos que eran, podríamos encontrar infinidad de obras y autores (más o menos conocidos) con los que trabajar en nuestro cole según nuestros intereses. Un buen ejemplo puede ser Eduardo Mendoza.
Bibliografía:
Apuntes de clase
Libros de bachillerato
Blogs de otros compañeros
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